Tecnología

Los autos eléctricos nos prometen más cobre y menos contaminación

19/10/2017

Las tecnologías eléctricas —que no generan emisiones— tienen una larga tradición en Chile.

El 2 de septiembre de 1900, la Chilean Electric Company puso en funcionamiento el primer tranvía eléctrico de Santiago. Durante más de medio siglo, los tranvías recorrieron las principales calles de la capital. El último se retiró en 1957.

También tuvimos una maravillosa red de trenes eléctricos y de trolebuses, que funcionaba muy bien. Todos estos vehículos tenían una tecnología sin emisiones, pero malas decisiones sacaron de circulación estas alternativas limpias y las reemplazaron por micros, buses, camiones y autos altamente contaminantes.

Afortunadamente, ya vamos de vuelta, y, ahora, los autos eléctricos empezarán a reemplazar a los vehículos con motor a combustión.

Lo maravilloso de los autos eléctricos es que requieren entre cuatro y cinco veces más cobre que uno a combustión interna. Un vehículo convencional usa 23 kilos de cobre. Uno eléctrico, 83 kilos de cobre.

De acuerdo a una investigación reciente encargada por la International Copper Association (ICA), la demanda por cobre se verá sustancialmente impactada por el mercado creciente de vehículos eléctricos. “Todos los tipos de vehículos eléctricos requieren una cantidad sustancial de cobre. Se usa en las baterías, en los bobinados y en los rotores de cobre que van en los motores eléctricos, en el cableado y en la infraestructura de recarga.”

Se espera que para el año 2027 circulen 27 millones de vehículos eléctricos en todo el mundo. En estos momentos, son alrededor de 3 millones, considerando también a los que usan motores híbridos.

Alemania y Noruega ya anunciaron que prohibirán la venta de modelos a gasolina o diésel en la próxima década. El Grupo DHL, la mayor empresa de repartos y logística del mundo, se comprometió a tener cero emisiones para el año 2050. De hecho, DHL tiene compromisos bien importantes para el año 2025: llegar a 50% de eficiencia en emisiones de carbono (hasta el año pasado, estaban en 30%) y operar el 70% de sus vehículos de reparto con soluciones limpias.

La tecnología de vehículos sin emisiones siempre ha contado con subsidios gubernamentales, porque ha sido una manera de combatir la contaminación. En Alemania entregan una subvención de 4 mil euros por la compra de autos eléctricos nuevos. En España, la ayuda es de 5.500 euros.

Hasta hace uno meses Dinamarca contaba con una tasa de importación muy alta para los vehículos a combustión, lo que estimuló la compra de autos eléctricos. Pero decidieron terminar con este impuesto y los daneses volvieron a preferir la tecnología tradicional, que todavía es más económica. 

Alemania anunció que partir de 2030 prohibirá la venta de modelos a gasolina o diésel. En Noruega esta medida empezará a regir cinco años antes. Este país está a la cabeza en la adopción de autos eléctricos, con un 33% del parque automotriz.

Tesla fue la empresa que le cambió el rostro a los autos eléctricos cuando presentó en el primer trimestre de 2008 el Tesla Roadster (el primero con una autonomía mayor a 300 kilómetros por carga). Tesla se atrevió con los modelos deportivos (se asoció con la británica Lotus) y hermosos. Además, se especializó en vehículos puramente eléctricos con mucha autonomía. Todo lo que no se creía que era posible en un auto eléctrico (belleza, velocidad, autonomía) Tesla lo consiguió. Aportó el glamour.

Muchas otras marcas se han sumado para no perder presencia en el mercado. El auto eléctrico más vendido en Europa este 2017 es un Renault y China es el país que más fabrica y vende vehículos sin emisiones en el mundo. De hecho, sus autoridades decidieron que, en 2025, uno de cada cinco vehículo que se comercialice en ese país deberá usar combustible alternativo.

En la presentación de la Fórmula E, circuito de automóviles eléctricos que se realizará por primera vez en Chile en febrero próximo, el ministro de Energía, Andrés Rebolledo, señaló: “Nuestra proyección indica que, si generamos desde ya las condiciones regulatorias, logísticas y de mercado necesarias, para el año 2050 el 40% del parque de vehículos livianos y parte importante del transporte público serán eléctricos, lo que permitirá al país reducir el gasto energético en más de US$3.300 millones anuales y evitar 11 millones de toneladas de CO2 al año.”